Durante décadas, el acceso al agua potable fue una promesa pendiente para el Corregimiento de Candelillas, en el Municipio de Tumaco. Hoy, esa espera comienza a transformarse en realidad con el inicio de la obra de optimización del sistema de acueducto, una intervención estratégica que garantiza condiciones dignas de abastecimiento para miles de habitantes y marca un antes y un después en la salud pública del territorio.
- Una inversión cercana a los $18.000 millones fortalece el acceso al agua potable en Candelillas.
- Más de 8.000 personas se beneficiarán con un sistema proyectado a 20 años.
- La participación ciudadana garantiza control social, transparencia y sostenibilidad del proyecto.
El inicio del proyecto se realizó con una jornada de socialización comunitaria, espacio que permitió informar de manera transparente los alcances técnicos y financieros de la obra, así como conformar el Comité Veedor Ciudadano. Esta instancia ejercerá seguimiento permanente a la ejecución, la correcta inversión de los recursos y el cumplimiento de los plazos establecidos, para fortalecer la confianza entre institucionalidad y comunidad.
La obra se financia con recursos del Sistema General de Participaciones de Agua Potable y Saneamiento Básico (SGP APSB). Del total asignado, aproximadamente $17.400 millones se destinan a la ejecución física del proyecto y cerca de $1.200 millones a la interventoría, asegurando control técnico riguroso y estándares de calidad acordes con la magnitud de la inversión.
La optimización del acueducto responde a una necesidad estructural del corregimiento, que históricamente careció de un sistema adecuado de tratamiento y suministro. Su impacto trasciende la infraestructura: mejora las condiciones sanitarias, reduce riesgos asociados a enfermedades de origen hídrico y eleva la calidad de vida de la población, especialmente de niños y adultos mayores.
El componente de control social ocupa un lugar central en este proceso. Para el Gestor del Plan Departamental de Agua (PDA), John Paulo Coral Oviedo, la veeduría comunitaria representa una garantía para el buen desarrollo de la obra.
La voz del territorio confirma la dimensión del cambio. Para Maritza Colorado, habitante del Corregimiento de Candelillas, el inicio de la obra devuelve la esperanza colectiva. “Esperamos este proyecto durante muchos años. El agua potable es salud y dignidad, sobre todo para nuestros niños”, expresó la vocera de la comunidad.
Jander Tomás Quiñones Hurtado, presidente del Consejo Comunitario Herrera Candelillas del Río Mira, destacó el cumplimiento de un compromiso largamente esperado. “Este proyecto es fundamental para nuestro territorio. Hoy vemos que la palabra empieza a cumplirse con hechos”, afirmó el líder.
Con esta intervención, Candelillas avanza hacia el acceso efectivo al agua potable. No se trata solo de una obra de ingeniería, sino de una apuesta por la salud, la dignidad y el futuro de un territorio que durante años esperó soluciones concretas.
