Ante la declaratoria de calamidad pública por la temporada de menos lluvias y las condiciones asociadas al fenómeno de El Niño, el Consejo Departamental de Gestión del Riesgo estableció el Plan de Acción Específico, que define acciones y recursos para atender la emergencia y recuperar los sectores afectados por los incendios de cobertura vegetal.
- $10 mil millones se proyectan para las diferentes líneas de respuesta y recuperación.
- 10 brigadas comunitarias recibirán apoyo con una inversión de $400 millones.
- $2.600 millones permitirán adquirir equipos para los cuerpos de bomberos del departamento.
Para esta emergencia, el Plan de Acción establece cuatro líneas de intervención en su fase de respuesta: Evaluación de Daños y Análisis de Necesidades (EDAN), extinción de incendios, ayuda humanitaria alimentaria y no alimentaria, y agua potable, a cargo de la Dirección Administrativa de Gestión del Riesgo de Desastres.
En materia de incendios de cobertura vegetal, se prevé la conformación de una brigada departamental para apoyar a los municipios cuando su capacidad de respuesta sea superada. También se coordinará la movilización de organismos de socorro de localidades cercanas y la dotación de los cuerpos de bomberos con equipos, herramientas y elementos de protección. Además, se proyecta gestionar máquinas cisterna y un vehículo 4×4 para facilitar el desplazamiento del personal especializado.
La atención incorpora el componente ambiental, con acciones para diagnosticar los daños ocasionados por los incendios y poner en marcha la estrategia Guardianes de la Naturaleza, orientada a la sensibilización, vigilancia, monitoreo y prevención. También se prevé la atención de animales domésticos y fauna silvestre afectados, mediante un grupo de médicos veterinarios voluntarios, capacitación e insumos para rescate y atención.
Gabriel Ocaña Aguirre, director Administrativo de Gestión del Riesgo de Desastres, explicó que las brigadas comunitarias recibirán capacitación en primeros auxilios y manejo de herramientas antes de recibir los equipos. Además, contarán con protocolos para delimitar sus actuaciones y facilitar la coordinación con los organismos especializados de socorro.
Por su parte, el Plan Departamental de Agua (PDA) realizará visitas técnicas en los municipios afectados para identificar daños en los sistemas de acueducto y alcantarillado, reportar las novedades y desarrollar jornadas de capacitación sobre gestión del riesgo, agua potable y saneamiento básico. Además, se prevé la instrumentación de fuentes abastecedoras en municipios priorizados por riesgo de sequía.
En el sector agropecuario, las acciones parten de la atención directa a las comunidades y la identificación de necesidades. Durante el primer mes se entregarán paquetes alimentarios, apoyo temporal para la alimentación de animales y ayudas humanitarias. En las siguientes etapas se prevén acciones para la recuperación biológica de suelos, además de kits de semillas, herramientas, cercas y sistemas de riego.
La fase de reactivación productiva y agroindustrial incluye acciones como la entrega de material biológico para la siembra de caña, chapolas de café, secaderos y semillas de maíz, además de intervenciones en el distrito de riego ASOPISCOYACO y medidas para recuperar la producción pecuaria.
El Plan de Acción Específico articula medidas inmediatas con acciones de recuperación y reactivación para atender las necesidades de las comunidades, los sistemas productivos y los servicios básicos afectados por la emergencia.
