El mandatario seccional Luis Alfonso Escobar Jaramillo, presentó ante el Departamento Nacional de Planeación (DNP) una agenda regional de conectividad, infraestructura portuaria, desarrollo fronterizo y transformación territorial, orientada a incorporar las prioridades del Pacífico en el Plan Nacional de Desarrollo 2026-2030. La propuesta busca posicionar a Nariño como un eje estratégico de conexión entre la Orinoquía, el interior del país y los mercados internacionales, mediante proyectos viales, portuarios y aeroportuarios, así como condiciones especiales para dinamizar la economía fronteriza._
- Nariño propone conectar la Orinoquía con el Pacífico mediante el corredor Putumayo–Pasto–Tumaco y fortalecer la conexión vial entre Cali, Popayán, Pasto y Rumichaca.
- La culminación de 14 kilómetros de la vía San Francisco–Mocoa, con una inversión estimada de $1,9 billones, permitiría reducir de 23 a 25 horas a menos de 12 horas el recorrido entre Nariño y Bogotá.
- La agenda incluye el desarrollo portuario y aeroportuario, proyectos de salud, agua y educación superior, y un componente especial de fronteras para impulsar las economías legales.
“La región pacífica es la puerta de entrada y de salida del país y tiene que haber una visión en el Plan de Desarrollo que priorice esta región pacífica, en especial Nariño”, afirmó el Gobernador Luis Alfonso Escobar Jaramillo al presentar su propuesta en el Encuentro Regional Pacífico para la construcción del Plan Nacional de Desarrollo 2026-2030, que se lleva a cabo en la ciudad de Cali.
El mandatario explicó que, de la ubicación estratégica de Nariño ofrece la posibilidad de conectar la Orinoquía con el océano Pacífico a través de Putumayo, Pasto y Tumaco, integrando corredores viales, infraestructura portuaria y aeroportuaria. En este sentido, señaló la necesidad de desarrollar el Puerto Pesquero y el Puerto de Aguas Profundas de Tumaco, avanzar en la doble calzada entre Cali, Popayán, Pasto y Rumichaca, y fortalecer la red aeroportuaria departamental.
También planteó la incorporación de un componente especial de fronteras en el Plan Nacional de Desarrollo, con el propósito de generar condiciones económicas que permitan fortalecer la legalidad y dinamizar el intercambio comercial entre Colombia y Ecuador.
Convocado por el Departamento Nacional de Planeación, el encuentro hace parte de una ruta de participación en 12 ciudades del país. Los aportes recogidos alimentarán las Bases del Plan y el Plan Plurianual de Inversiones, instrumentos que definirán las prioridades y los recursos nacionales para el próximo cuatrienio.
Ante el director del DNP, Julián Buitrago, Escobar Jaramillo presentó una visión compartida para los cuatro departamentos del Pacífico, que suman 1.357 kilómetros de costa, y propuso aprovechar esta posición geográfica como una ventaja logística, productiva y comercial para Colombia.
Conectividad e infraestructura para integrar el Pacífico con el país
La agenda de conectividad busca articular el suroccidente colombiano con la Orinoquía y el centro del país. Entre los proyectos prioritarios se encuentra la culminación de la vía San Francisco–Mocoa, donde faltan 14 kilómetros, cuya terminación está estructurada en $1,9 billones. Según el Gobernador, esta obra permitiría reducir de 23 a 25 horas a menos de 12 horas el recorrido entre Nariño y Bogotá.
También se planteó avanzar en el corredor Popayán–Timbío–El Estanquillo–Pasto–Rumichaca. El tramo hasta El Estanquillo cuenta con financiación, mientras se desarrollan estudios y diseños para continuar la conexión hacia Pasto y la frontera con Ecuador.
Como segunda salida al mar, el mandatario presentó el corredor Iscuandé–Remolinos, de 152 kilómetros, estructurado en fase 3. Esta iniciativa se articula con los avances de conexión entre Huapi e Iscuandé, donde Cauca y Nariño han invertido cerca de $4.000 millones y cuentan con estudios y diseños.
La propuesta también contempla consolidar el sistema portuario del departamento, integrado por el Puerto Pesquero de Tumaco, el puerto marítimo y el proyecto del Puerto de Aguas Profundas, cuya primera fase contempla un calado de 22 metros. A esto se suma el fortalecimiento de la red aeroportuaria del Pacífico, con proyectos en Magüí Payán y El Charco, así como avances en las terminales de Tumaco e Ipiales.
Fronteras, producción y fortalecimiento de las economías legales
“Un proyecto muy especial que le planteamos al Gobierno Nacional es la necesidad de hacer un componente especial del Plan de Desarrollo en las fronteras para quitarle la frontera a la ilegalidad”, señaló el Gobernador, al explicar la propuesta de establecer una zona económica especial de frontera entre las regiones de ambos países.
La iniciativa contempla condiciones tributarias y un sistema arancelario propio para impulsar la industria, la agroindustria y el intercambio comercial con Ecuador, generando oportunidades económicas y fortaleciendo la presencia de actividades legales en los territorios fronterizos.
Esta propuesta se complementa con una estrategia de formalización minera. De acuerdo con las cifras presentadas por el mandatario, Nariño produce cerca de dos toneladas de oro al mes, actividad que podría representar entre $300.000 y $350.000 millones anuales en regalías. Para el corredor Pacífico, estimó en $1,2 billones las pérdidas asociadas a la minería ilegal.
Frente a este panorama, solicitó al Ministerio de Minas y Energía una estrategia de formalización de la pequeña minería y la minería artesanal, que permita fortalecer los ingresos públicos, promover economías legales y generar recursos para el desarrollo territorial.
Inversiones sociales para garantizar derechos y transformar el territorio
La agenda presentada ante el Gobierno Nacional también incorpora proyectos estratégicos en salud, educación superior, agua potable, agroindustria y energías alternativas.
En salud, Nariño expuso la construcción de una torre de ocho pisos para la atención en salud mental, con una inversión de $50.000 millones que se ejecuta con el Gobierno Nacional. También presentó un edificio de 12 pisos para servicios de alta complejidad, estructurado en fase 3 por $150.000 millones, con una propuesta de cofinanciación departamental.
El Gobernador advirtió, además, que las EPS adeudan cerca de $2 billones a la red hospitalaria pública y privada del departamento, por lo que solicitó mecanismos de financiación que permitan proteger la prestación de los servicios y garantizar el funcionamiento de las instituciones de salud.
En educación superior, destacó la expansión de la Universidad de Nariño hacia Tumaco, Barbacoas y El Charco, así como el fortalecimiento de las redes universitarias de Samaniego y La Unión.
En materia de agua potable, presentó los avances de la planta de tratamiento de Bucheli y las redes de distribución de Tumaco. Para completar el sistema, solicitó respaldo financiero para la aducción y los tanques de almacenamiento, componentes pendientes estimados en $50.000 millones.
La agenda se complementa con iniciativas de agroindustrialización de las cadenas productivas del café, la leche y el cacao, el mejoramiento de vías terciarias y el desarrollo de energías alternativas.
Una agenda regional que requiere compromiso y financiación nacional
Al cierre del encuentro, Luis Alfonso Escobar Jaramillo insistió en la necesidad de que los proyectos estratégicos del Pacífico queden incorporados en la planeación nacional, con fuentes de financiación y posibilidades reales de ejecución. Para ello, propuso fortalecer la articulación de los cuatro departamentos y sus bancadas parlamentarias ante el Gobierno Nacional y el Congreso de la República.
“Nariño le agradece y está preparado para trabajar en las mesas que permitan que esta Colombia sea una Colombia que incluya al Pacífico para su desarrollo”, expresó el mandatario.
Asimismo, reiteró que el reconocimiento del Pacífico como eje estratégico de conexión nacional debe orientar las decisiones de inversión: “Si no miramos y no ponemos en esta estrategia de las mesas de trabajo una visión de que el Pacífico es la puerta de entrada y de salida de este país, no vamos a generar las condiciones para que el Pacífico avance de manera acelerada como debe hacerlo”.
La propuesta busca que el Plan Nacional de Desarrollo 2026-2030 reconozca las capacidades y necesidades del Pacífico y convierta sus proyectos estratégicos en prioridades de inversión nacional, para fortalecer la integración territorial y generar nuevas oportunidades de desarrollo para sus comunidades.





