La entrega de 339 hectáreas de predios en Tumaco a comunidades negras e indígenas permitirá impulsar proyectos productivos, ampliar las oportunidades para las comunidades rurales y respaldar procesos de transformación territorial basados en el acceso a la tierra y la sustitución de economías ilícitas.
- Cinco consejos comunitarios y resguardos indígenas del Pacífico nariñense recibieron predios que esperaron durante años como parte de sus procesos de acceso a la tierra.
- Las hectáreas entregadas serán destinadas a la producción de cacao, plátano, yuca, palma y otros cultivos que fortalecen la seguridad alimentaria y la economía de las comunidades.
- Esta acción ratifica la articulación entre el Gobierno Nacional, las instituciones territoriales y las organizaciones sociales para convertir la tierra en una herramienta de desarrollo rural y construcción de paz.
Los predios adjudicados beneficiarán al Consejo Comunitario Local Los Amigos de Espriella, al Consejo Comunitario Aguas Lindas La Chorrera, al Consejo Comunitario Unión Río Caunapí y a los resguardos indígenas Awá Peña La Alegría y Piguambí Palangala, todos ubicados en el Municipio de Tumaco.
La entrega se produce en un contexto en el que Nariño se ha convertido en uno de los departamentos con mayores avances en materia de Reforma Agraria. Durante el actual gobierno se han formalizado cerca de 109 mil hectáreas y se han consolidado procesos de reconocimiento territorial para comunidades indígenas, afrodescendientes y campesinas.
Recientemente, el Gobierno Nacional formalizó más de 70 mil hectáreas para pueblos indígenas y comunidades negras del departamento, uno de los mayores procesos de formalización territorial étnica registrados en el país.
Durante la jornada, el Gobernador de Nariño, Luis Alfonso Escobar Jaramillo, destacó que la entrega responde a compromisos construidos directamente con las comunidades y se conecta con los procesos de paz territorial que hoy avanzan en distintas zonas del departamento.
“Estuvimos aquí caminando la palabra, haciendo sanación de la Madre Tierra con los indígenas Awá y hoy, junto con la Agencia Nacional de Tierras, se cumple la palabra. Estas son las transformaciones territoriales que trae la paz.”, afirmó el mandatario.
La mayor extensión entregada corresponde a los resguardos indígenas Awá Peña La Alegría y Piguambí Palangala, que recibieron 189,72 hectáreas. Por su parte, el Consejo Comunitario Unión Río Caunapí recibió más de 120 hectáreas distribuidas en dos predios, mientras que los consejos comunitarios Los Amigos de Espriella y Aguas Lindas La Chorrera recibieron 23,46 y 5,29 hectáreas respectivamente.
Para el director de la Agencia Nacional de Tierras, Felipe Harman, la jornada representa el cumplimiento de acuerdos construidos con las comunidades y la consolidación de procesos que buscan transformar las condiciones económicas de los territorios.
“Hoy venimos a honrar la palabra. Nos comprometimos con estas comunidades y hoy podemos entregar resultados concretos. Lo más importante es que estos procesos han permitido que muchas familias decidan dejar atrás economías asociadas a los cultivos ilícitos para abrirle espacio a la producción de alimentos y a nuevas oportunidades”, señaló el funcionario.
Además, resaltó que buena parte de estos avances han sido posibles gracias al compromiso de las propias comunidades, que han impulsado procesos de transformación productiva y recuperación territorial.
En los territorios beneficiados ya se proyectan iniciativas relacionadas con cacao, plátano, yuca, palma y otros cultivos propios de la región. Felipe Hurtado, representante legal del Consejo Comunitario Unión Río Caunapí, explicó que la entrega permitirá ampliar proyectos productivos que hoy son la base económica de numerosas familias del Pacífico.
“Es un logro que nunca se había visto por esta zona. Estas tierras nos permitirán seguir trabajando en proyectos de cacao, plátano, palma y otros cultivos que sostienen a nuestras comunidades”.
Por su parte, James Fernando Toro Castillo, representante legal del Consejo Comunitario Aguas Lindas La Chorrera, destacó el significado que tiene esta entrega para comunidades que durante años esperaron acceder a la tierra: “Es la alegría de ver un sueño materializado después de muchos años de lucha. Son terrenos que antes tenían cultivos ilícitos y hoy están produciendo yuca, plátano y cacao. Estas tierras estarán dedicadas completamente a cultivos lícitos que representan el sustento de nuestras familias”.
Más allá de la dimensión agraria, la entrega refleja una transformación que comienza a sentirse en distintas zonas rurales del Pacífico nariñense. Comunidades que antes convivían con economías ilícitas hoy encuentran en el acceso a la tierra una oportunidad para producir alimentos, fortalecer su autonomía y construir alternativas de desarrollo desde el territorio.
