Una inversión de 4 millones de dólares permitirá ejecutar durante los próximos tres años un programa de restauración ecológica, prevención de incendios forestales y adaptación al cambio climático en 26 municipios de Nariño y cuatro del Putumayo, mediante el proyecto Corredores Resilientes.
- La iniciativa en Nariño contará con una inversión aproximada de 2,5 millones de dólares, que se ejecutará durante tres años.
- 4.100 personas serán beneficiarias directas y cerca de 235.600 habitantes recibirán beneficios indirectos en ambos departamentos.
- El proyecto contempla la restauración de 1.500 hectáreas, la conformación y preparación de grupos comunitarios para la gestión integral del fuego y la capacitación de funcionarios de Parques Nacionales Naturales.
- Tres líneas de trabajo: gestión del riesgo climático, conservación de ecosistemas estratégicos y mecanismos financieros para la acción climática.
El proyecto, liderado por el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), con el respaldo de la Embajada de Canadá y la Gobernación de Nariño, desarrollará las siguientes metas:
• 1.500 hectáreas bajo procesos de restauración ecológica.
• 14 Grupos Forestales Comunitarios preparados para vincularse a los cuerpos de Bomberos Voluntarios o a Unidades Comunitarias dedicadas a la gestión integral de incendios forestales.
• 30 funcionarios de Parques Nacionales Naturales de Colombia capacitados en gestión integral de incendios forestales y riesgos climáticos.
• 4.100 beneficiarios directos, de los cuales el 50 % serán mujeres, mediante acciones relacionadas con la gestión integral del fuego, la restauración regenerativa y el acceso a mecanismos financieros. De manera indirecta, el proyecto impactará a cerca de 235.600 personas.
Corredores Resilientes impulsará soluciones basadas en la naturaleza para conservar ecosistemas estratégicos y mejorar las condiciones de vida de las comunidades.
El representante residente del PNUD en Colombia, Claudio Tomasi, explicó que uno de los principales aportes del proyecto consiste en construir las respuestas desde los territorios, a partir del conocimiento de las comunidades y de las necesidades identificadas en cada municipio.
También indicó que el incremento de los efectos del cambio climático y la posible incidencia del fenómeno de El Niño hacen necesaria una gestión integral del fuego que priorice la preparación comunitaria, la protección del patrimonio natural y la articulación institucional para disminuir los riesgos.
Por su parte, la embajadora de Canadá en Colombia, Elizabeth Williams, reiteró el compromiso de su país con la conservación de la biodiversidad y la adaptación climática. Durante su visita a Nariño conoció experiencias de restauración ecológica, producción sostenible y cuidado ambiental que, según expresó, evidencian el potencial del departamento para consolidarse como referente en soluciones ambientales construidas con participación comunitaria.
El Gobernador (e) de Nariño, Adrián Zeballosf, anunció que el departamento destinará cerca de 3.590 hectáreas para la protección de fuentes hídricas y ecosistemas estratégicos, además de consolidar una agenda ambiental articulada con aliados nacionales e internacionales.
La Administración Departamental promoverá, además, mecanismos de financiación para la conservación, entre ellos los pagos por servicios ambientales, los créditos de biodiversidad y los mercados de carbono. A esta apuesta se suman una estrategia regional para la protección del oso andino y un plan integral de gestión del fuego que incluye monitoreo permanente, sistemas de alerta temprana, dotación de equipos y educación ambiental.
Con este proyecto, Nariño amplía la cooperación internacional como un respaldo para la conservación de su patrimonio natural, la preparación de las comunidades frente al cambio climático y la protección de los ecosistemas.
