Ante el incremento del 40 % en personas lesionadas por pólvora en Nariño, al pasar de 107 a 150 casos en el periodo de vigilancia intensificada 2025- 2026, el Comité Departamental de Prevención de Lesiones por Uso Inadecuado de Pólvora aprobó un plan de acción integral, que incluye decreto de control, focalización territorial, investigación académica y articulación interinstitucional para frenar esta problemática en el departamento.
- Expedición de decreto con medidas de regulación y restricción.
- Priorización de municipios con mayor número de casos y activación de instancias locales.
- Estrategia integral basada en prevención, articulación y profesionalización del sector.
En articulación con el Instituto Departamental de Salud de Nariño (IDSN), se cumplió la primera sesión del año, en la cual se definieron acciones para robustecer la vigilancia epidemiológica, el control territorial y las estrategias pedagógicas.
Las estadísticas generaron alerta: 150 personas afectadas en 32 municipios. Los mayores registros se presentaron en Pasto (51), Tumaco (26), Ipiales (9) y Túquerres (7). Se reportaron 25 menores de edad comprometidos y 68 personas bajo efectos del alcohol. Los días de mayor incidencia fueron el 7, 24 y 31 de diciembre y el 1 de enero. El grupo más impactado corresponde a personas entre 18 y 45 años.
El Secretario de Gobierno departamental, Fredy Andrés Gámez Castrillón, afirmó que estas cifras “exigen decisiones firmes para reforzar la campaña Mejor Sin Pólvora, Somos Ejemplo de Paz y Bienestar y evitar que el comportamiento siga en ascenso”.
Entre las determinaciones adoptadas se encuentra la reactivación de instancias municipales, acompañamiento técnico a los territorios priorizados y trabajo conjunto con alcaldías, cuerpos de bomberos, inspecciones de Policía, Juntas de Acción Comunal y las Diócesis de Pasto, Ipiales y Tumaco.
Desde el IDSN, Felipe Belalcázar resaltó el componente investigativo como elemento diferenciador: “Impulsamos dos estudios sobre la cultura asociada a la pólvora, enfocados en personas afectadas y municipios con mayor incidencia, con el fin de fortalecer las estrategias preventivas basadas en evidencia. Además, avanzamos en procesos formativos con el SENA para cualificar a quienes ejercen esta actividad y garantizar el cumplimiento de la normatividad vigente”.
La hoja de ruta incluye diálogos sectoriales con mujeres y jóvenes, además de mesas técnicas con la Policía Nacional, las secretarías de Educación y Ambiente, la Dirección Administrativa de Gestión del Riesgo y la Junta Departamental de Bomberos, consolidando una intervención articulada que integra regulación, pedagogía y corresponsabilidad.
A estas acciones se suma el trabajo conjunto con la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito para estructurar alternativas de reconversión económica dirigidas a quienes dependen de la fabricación o comercialización de estos productos.
Por su parte, el Instituto Colombiano de Bienestar Familiar (ICBF) reiteró su función en la protección y restablecimiento de derechos de niños, niñas y adolescentes, especialmente frente a riesgos asociados durante festividades y celebraciones.
Con la adopción del decreto, el propósito es claro: que las celebraciones patronales, eventos deportivos y festividades de fin de año transcurran en condiciones de seguridad y bienestar para las familias nariñenses.
