Este 5 de enero, Pasto se pintó de historia, música y expresión colectiva con el primer desfile propio del Día de Negros, una puesta en escena que reivindicó la raíz afro del Carnaval de Negros y Blancos y la convirtió en una celebración viva.
Desde el parque Rumipamba hasta la Plaza del Carnaval, comunidades afrodescendientes de Nariño protagonizaron un recorrido marcado por la marimba, la danza y los símbolos ancestrales. La jornada convocó a propios y turistas en torno al juego, la identidad y la alegría compartida. Un hecho histórico organizado por la Dirección Administrativa de Cultura de Nariño como un acto de reconocimiento, reconciliación y unidad entre los distintos mestizajes que conforman el departamento.
El Gobernador de Nariño, Luis Alfonso Escobar Jaramillo y la Gestora Social Ingrid Cortes, acompañaron el desfile junto a su equipo de trabajo, bailando al ritmo de la música tradicional y reivindicando el origen del Carnaval desde el juego de los negros.
“Este es un día que estuvo dormido y que hoy rescatamos para mostrarle a Colombia y al mundo que el Carnaval nace de un día de asueto de la población negra esclavizada. Hoy expresamos un departamento unido: comunidades afro, indígenas y campesinas moviéndose juntas. Aquí están la marimba, el arte y las expresiones culturales que nos recuerdan que la raza somos todos”, afirmó el mandatario.
La experiencia resultó transformadora para quienes visitaron por primera vez la capital nariñense. Ángela Valencia, turista proveniente de Manizales, destacó la energía que rodea la celebración: “Me gusta mucho lo que se siente. Se percibe más dedicación y una alegría diferente. Esta versión del Carnaval llama la atención y despierta el interés por conocer más de la cultura”.
El Día de Negros constituye la raíz del Carnaval. Recuperar su sentido histórico y simbólico permite entender el juego como un espacio de encuentro, respeto y memoria colectiva, donde la pintica trasciende lo superficial y se convierte en un gesto de reconocimiento en la calle y en la historia.
Así lo expresó Miguel Bolaños, actor danzante del desfile, quien resaltó la fuerza espiritual de esta tradición: “Rescatar la herencia afro es recuperar un ancestro y un espíritu. Nuestros trajes representan la conexión entre la tierra y el cielo, el círculo de quienes nos precedieron. Mantener viva esta memoria resulta esencial en una comunidad diversa como la nuestra”.
El Carnaval de Negros y Blancos continúa traspasando fronteras. El Boroló afro despertó el interés de visitantes internacionales como Carlos de La Rosa, turista mexicano, quien vivió la jornada con sorpresa y entusiasmo. “Es mi primer año aquí y estoy encantado. No imaginaba la magnitud del Carnaval. Cada desfile tiene algo especial. Pasto es increíble”.
La jornada concluyó en la Plaza del Carnaval, donde la fiesta continuó al ritmo de la marimba, el bombo, el cununo y el guasá. La programación musical reunió a agrupaciones del Pacífico colombiano como Universal Cumb, Herencia Ancestral, Pregones del Manglar, Batea, Mano E Currulao, Grupo Tizón, Mario Macaucé, Plu Con Plá, Manglaria Diversa y Patacoré, junto a las agrupaciones internacionales Rikarena y La Suprema Corte.
Para Rosmery Bravo, asistente al evento, este desfile marca un punto de quiebre en la historia del Carnaval: “Nunca había presenciado un desfile del 5 de enero. Esto transforma la cultura y reivindica la presencia de las comunidades afrodescendientes en nuestro departamento y en el Carnaval”.
La fiesta más importante de Nariño continúa este 6 de enero con el Desfile Magno, donde la Gobernación de Nariño participará con un mensaje de reconciliación a través de la Carroza de la Paz “Fantasía Real”, ratificando que la cultura es un camino de encuentro y que Nariño es una Región País para el Mundo.
