En ejercicio de su autonomía y guiados por sus principios culturales y espirituales, la comunidad del Resguardo Indígena Inda Zabaleta, en el Distrito Especial de Tumaco anunció la erradicación voluntaria de un promedio de 1.000 hectáreas de cultivos de coca. Esta determinación colectiva busca proteger la vida, restaurar el territorio y avanzar hacia un futuro sostenible.
La erradicación voluntaria permitirá:
- Recuperar suelos, fuentes hídricas y biodiversidad afectadas por economías ilícitas.
- Fortalecer la identidad cultural y la armonización con los valores ancestrales.
- Impulsar proyectos productivos sostenibles como cacao, palma y plátano, garantizando ingresos dignos y estables.
- Afianzar la participación comunitaria en las decisiones sobre el territorio.
La determinación, adoptada por las autoridades tradicionales junto con los líderes locales, representa un avance significativo en la restauración ambiental y en la consolidación de alternativas legales para las familias del resguardo.
Julia Narváez, lideresa del Resguardo Inda Zabaleta, afirmó que el propósito es transformar el porvenir de las nuevas generaciones: “La autoridad indígena y el pueblo indígena le apuestan a una transformación social para que nuestros hijos no crezcan en medio del conflicto y la guerra. Queremos que vivan de una manera diferente”.
Este proceso expresa la voluntad de transitar hacia escenarios de paz y dejar atrás dinámicas que han generado violencia, estigmatización y afectaciones sociales. Asimismo, evidencia la capacidad organizativa del territorio y su decisión de avanzar hacia condiciones de estabilidad, legalidad y desarrollo sostenible, construyendo paz desde el liderazgo comunitario y la corresponsabilidad institucional.
El Secretario de Paz, Alex Javier González, resaltó el alcance de la decisión: “Aquí hay un gran mensaje de sanar la tierra, recuperar el territorio y restablecer la relación entre la persona y la naturaleza. Es un avance importante para desescalar los conflictos y disminuir las violencias”.
Por su parte, Luis Nastacuas, integrante del resguardo, señaló que la expansión de los cultivos ilícitos ha provocado profundas afectaciones: “Queremos reducir estas siembras y apostar por cacao, palma, plátano y productos de pan coger que nos permitan vivir con tranquilidad”.
El Resguardo Inda Zabaleta hizo un llamado a las entidades del Estado, organizaciones sociales y organismos de cooperación internacional para respaldar esta transición con apoyo técnico, financiero y logístico, garantizando alternativas sostenibles a largo plazo.
Esta decisión se convierte en un referente de confianza y esperanza para los pueblos indígenas y los consejos comunitarios afrodescendientes del departamento y del país, demostrando que la Paz Territorial se construye desde el territorio, con identidad, unidad y visión de desarrollo sostenible.
